congelacion-de-ovulos

La Ecografía Doppler tiene un gran campo de uso, como la cardiología, enfermedades vasculares etc., pero es en ginecología y obstetricia donde se ha encontrado una gran utilidad.
En el útero, permite evaluar el flujo de las arterias que se alteran en procesos neoplásicos o cancerígenos, como el cáncer de endometrio, sarcoma uterino, etc. Además evalúa las alteraciones que se puedan producir durante la gestación, haciendo descartes de una posible preeclampsia severa (hipertensión en el embarazo) y pronostica la posibilidad de gestación en terapia de reproducción asistida.

En los ovarios, permite evaluar las alteraciones de flujo que se producen en el cáncer de ovario o durante las distintas etapas del ciclo ovulatorio. Cada estructura o tumoración ovárica tiene un patrón de flujo específico. En las mamas también ayuda a descartar procesos cancerígenos de procesos benignos.

En la gestación, es muy importante a la hora de evaluar la “vitalidad” del bebé, ya que dependiendo del problema que éste presente, se redistribuirá el flujo de sangre que le llega por los vasos umbilicales, haciendo que, principalmente, el cerebro reciba sangre y posteriormente el resto de órganos. Las alteraciones de la vitalidad del bebé producirán cambios previos, que la Ecografía Doppler es capaz de distinguir y valorar, dando información al especialista para que pueda tomar las medidas necesarias y programar el término o no de la gestación. Sin duda, uno de los adelantos más significativos de la medicina fetal es la incorporación de la Ecografía Doppler como método de diagnóstico.